miércoles, 12 de septiembre de 2007

adverbios en -mente en la vida cotidiana

Dentro de nuestro contexto social, los adverbios en -mente más utilizados (información aportada por el CREA) son naturalmente, logicamente, aparentemente, evidentemente, verdaderamente, etc. Pensándolo bien, nos damos cuenta que esos adverbios son muy utilizados y escuchados estas palabras a lo largo de un día. Básicamente es difícil suprimirlos en nuestro vocabulario ya que nos sirve como un ahorro del lenguaje (si no utilizamos naturalmente, logicamente, aparentemente, etc. tendríamos que utilizar varias palabras para expresar la misma idea, ej: de manera aparente = aparentemente).
Ejemplos dentro del contexto de la vida cotidiana:
- "¿Por qué razón se prefirió la opción más costosa y aparentemente más desventajosa?"
- "Vamos a ver boleros y a escucharlos, naturalmente, vamos a ver y a escuchar cantautores."
- "Bueno, por qué no, es muy difícil llegar a mí, logicamente."
- "No sé si estaréis de acuerdo. Yo, evidentemente, estoy de acuerdo con el análisis.
- "Tierno y profundamente hermoso y bello allí donde verdaderamente hay que serlo."
Se podría dar una gran lista de ejemplos sobre estos adverbios pero creo que con los ya expuestos son suficientes para darnos cuenta de la gran importancia que tienen en nuestro vocabulario estas construcciones tan curiosas.

adverbios en -mente en los medios de comunicación

Dentro de los medios de comunicación podemos apreciar una gran utilización de este tipo de adverbios, ya que como se dice en andalucía: ¡son muy socorridos!

Para poner un ejemplo sobre esta utilización en los medios de comunicación he de proponer el siguiente: Zapatero es políticamente correcto. Se hace una simplificación de una oración que podía haber sido mucho más larga si no se hubiera utilizado el adverbio políticamente. Aunque hay que decir que estos adverbios son básicamente suprimidos en un lenguaje que supuestamente debería ser más culto. Los adverbios en -mente restan a la oración una formalidad que muchos medios comunicativos desean para sus respectivos canalizadores de información.
Para ir concretando, he podido observar a lo largo de mi vida como en los periódicos hacían uso de un adverbio terminado en -mente, el cual se ha convertido en indispensable en nuestra vida, ese adverbio es literalmente. En los periódicos, literalmente es algo que se suele utilizar básicamente en las entrevistas.
Si nos vamos al CREA (Corpus de Referencia del Español Actual), literalmente es el adverbio en -mente que más se llega a utilizar en diferentes contextos. España, a diferencia de los países sudamericanos, es el que más utiliza esta palabra. La mayoría de casos expuestos en CREA provienen de la prensa española.
"Los conceptos-imagen pueden desarrollarse en el nivel literal de lo que está siendo mostrado en las imágenes (por ejemplo, la intolerancia en el film homónimo de Griffith, donde se presentan, literalmente, escenas de intolerancia), pero también pueden desarrollarse en un nivel ultraabstracto. Por ejemplo, Los pájaros de Hitchcock fue analizada filosóficamente."
Hay que decir que en la página http://corpus.rae.es/creanet.html se puede consultar todo lo relacionado a los temas destacados en esta weblog. Podemos encontrar los ejemplos marcados en esta página contextualizados en diversos ámbitos de nuestra vida. Todo lo relacionado a los medios de comunicación, especialmente la prensa, es la que más ejemplos aporta a este corpus del español actual.

martes, 28 de agosto de 2007

Variante del popular juego ruso creado por Alexei Pajitnov: Tetris.



Dicha variante sustituye las piezas originales de tan aclamado videojuego por adjetivos, adverbios y palabras provenientes de la definición de arte según el Diccionario de la Real Academia Española:

(Del lat. ars, artis)

1. Virtud, disposición y habilidad para hacer algo.

2. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.

3. Conjunto de preceptos y reglas necesarios para hacer bien algo.

4. Maña, astucia.

¿Por qué se convierte en adictivo el Tetrart?
Hay una teoría que sostiene que el motivo de su adicción es la necesidad humana de vivir en orden y armonía. Uno tiene una situación aleatoria, caótica, y la misión es crear orden, aun sabiendo que no existe una solución preestablecida.

LOS ADVERBIOS EN -MENTE EN LA LITERATURA.



Este tema es bastante interesante y extenso por lo que lo haré lo más ameno posible.

Empezaré comentando que muchos autores de la literatura más prestigiosa de nuestra propia lengua han prescindido totalmente de la utilización de este tipo de adverbios. Para poner casos concretos nombraré a Gabriel García Márquez, este autor en su obra vivir para contarla omite todos los adverbios en –mente sustituyéndolos por otras palabras, que para él eran más cultas. En este momento de mi redacción citaré literalmente los problemas que tenía Gabriel García Márquez para utilizar estos adverbios:

“la práctica terminó por convencerme de que los adverbios de modo terminados en mente son un vicio empobrecedor. Así que empecé a castigarlos donde me salían al paso, y cada tanto me convencía más de que aquella obsesión me obligaba a encontrar formas más ricas y expresivas. Hace mucho tiempo que en mis libros no hay ninguno, salvo en alguna cita textual. No sé, por supuesto, si mis traductores han detectado y contraído también, por razones de su oficio, esa paranoia de estilo”.

Otros de los autores que desprecia los adverbios terminados en –mente es el escritor de novelas de miedo, Stephen King.

CITA TEXTUAL DEL CAPÍTULO DOS “CAJA DE HERRAMIENTAS” DE STEPHEN KING.

“El otro consejo pendiente antes de progresar hacia el segundo nivel de la caja de herramientas es el siguiente: desconfía del adverbio.Recordarás, por las clases de lengua, que el adverbio es una palabra que modifica al verbo, adjetivo u otro adverbio. Son los que acaban en – mente.Yo oigo a alguien acusándome de pesado. Lo niego. Creo que de adverbios está empedrado el infierno, y yo estoy dispuesto a vocearlo desde los tejados.Dicho de otro modo: son como los dientes del león.Uno en el césped tiene gracia, queda bonito, pero, como no lo arranques, al día siguiente encontrarás cinco, al otro cincuenta… y a partir de ahí, amigos míos, tendrán el césped “completamente”, “avasalladoramente” cubierto de diente de león. Entonces los verán como lo que son, malas hierbas, pero entonces, ¡ay!, entonces será demasiado tarde”.

Gran parte de autores de hoy en día desconfían de la belleza de un adverbio en –mente por lo que no dudan por descartarlos en sus escritos, aunque hay muchos autores que llegan a recurrir en demasía a estos adverbios tan socorridos en infinidad de momentos. Tenemos el ejemplo en la serie de dibujos, Mafalda, cuyo guionista y creador Quino en incansables ocasiones se rindió ante el uso el gran mundo de los adverbios acabados en –mente.

Para terminar este recorrido, he de nombrar ese territorio que tampoco ha sido abandonado por estos adverbios, la poesía. La poesía también se ha rendido ante esta categoría gramatical caracterizada por su invariabilidad. Los adverbios terminados en -mente dan una sensación de prosa rimada que molesta: en español hay muchas palabras que terminan en -ente. No sólo adverbios, sino también sustantivos y adjetivos: ingrediente, potente... Conclusión: hay que evitar el exceso de ese tipo de palabras.